Heredar debería ser un proceso ordenado. En la práctica, casi nunca lo es. Los trámites se alargan, un heredero desaparece, aparecen deudas que nadie esperaba o el albacea lleva meses sin mover un papel. Esta guía recoge los ocho problemas más frecuentes en una herencia y qué puedes hacer en cada caso.
1. Un heredero no quiere firmar ni colaborar
Es el problema número uno. La ley exige que todos los herederos firmen la escritura de partición notarial. Si uno se niega o no aparece, la herencia queda bloqueada.
Opciones disponibles: requerimiento fehaciente por burofax, acción de división judicial (Juicio Divisorio o intervención notarial), o en casos extremos solicitar la partición por contador-partidor dativo. Aquí tienes la guía completa: Heredero que no quiere firmar la partición.
2. No hay testamento y los herederos no se ponen de acuerdo
Sin testamento, la herencia se reparte según las reglas de la sucesión intestada (Código Civil o normativa autonómica). El problema aparece cuando hay desacuerdo sobre cómo valorar los bienes o quién se queda qué.
En estos casos es posible solicitar un contador-partidor dativo o acudir a mediación. Si no hay salida, la vía judicial es la última opción. Consulta: Cómo se reparte una herencia.
3. La herencia lleva años sin repartirse
No hay plazo legal para aceptar y repartir una herencia, lo que hace que muchas queden en el limbo durante años. El problema: los bienes se deterioran, los impuestos pueden prescribir a tu favor o en tu contra, y los conflictos se enquistan.
Si la herencia lleva más de cinco o diez años sin resolverse, existen mecanismos para forzar la división. Lee más en: La herencia lleva años sin repartirse: qué hacer.
4. El albacea no hace nada
El albacea (o ejecutor testamentario) tiene un plazo de un año para cumplir su función, salvo que el testador haya ampliado ese plazo. Si no actúa, los herederos pueden exigirle rendición de cuentas y, si procede, pedir su remoción judicial.
Guía detallada en: El albacea no cumple sus funciones: qué pueden hacer los herederos.
5. Han aparecido deudas que no conocíamos
La herencia incluye tanto activo como pasivo. Si el fallecido tenía deudas con Hacienda, con el banco o con particulares, los herederos que acepten pura y simplemente responden con su patrimonio personal. La solución: aceptar a beneficio de inventario, que limita la responsabilidad al valor de los bienes heredados.
Lee más: Aceptar herencia con deudas: beneficio de inventario y renuncia.
6. Hay bienes que no se pueden dividir físicamente
Una vivienda no se puede partir en cuatro trozos. Cuando los herederos no se ponen de acuerdo sobre si venderla, adjudicársela a uno o mantener el condominio, la herencia se bloquea. La solución legal es la acción de división de cosa común, que puede forzar la venta judicial.
Consulta: Herencia inmobiliaria entre hermanos: estrategias para resolver conflictos.
7. Un heredero ha recibido más en vida (donaciones o adelantos)
Si el causante hizo donaciones en vida a uno de los herederos, esas donaciones pueden —y en muchos casos deben— colacionarse, es decir, computarse como anticipo de la herencia. Si no se hace bien, la partición puede ser desigual y nula.
Lee más: Colación hereditaria: qué es y cuándo se aplica.
8. Crees que te han dejado fuera o que tu legítima es inferior a lo que corresponde
Todo hijo (y en su defecto, nieto) tiene derecho a la legítima: dos tercios del haber hereditario, con matices según comunidad autónoma. Si el testamento te perjudica o te han excluido, puedes reclamarla judicialmente en un plazo de quince años.
Guía: Legítima de los hijos: cuánto corresponde y cómo reclamarla.
¿Cuándo necesitas un abogado especialista en herencias?
Cuando el conflicto va más allá de un desacuerdo puntual. Una herencia bloqueada, un albacea que incumple, una deuda oculta importante o una legítima vulnerada son situaciones que requieren asesoramiento legal. Actuar tarde puede cerrar puertas.
En Leggado llevamos años ayudando a familias a resolver herencias complicadas. Si tienes dudas sobre tu situación concreta, consulta con nosotros.
