Testamento ológrafo: cómo redactarlo y hacerlo válido en España
Un testamento escrito a mano puede ser válido, pero no basta con dejar una nota diciendo quién se queda con la casa. El testamento ológrafo tiene requisitos formales y necesita una actuación notarial después del fallecimiento. Si falla su redacción, su conservación o su presentación, la familia puede encontrarse con un problema que el documento pretendía evitar.
Estas reglas corresponden al Código Civil común. La ley civil aplicable a la sucesión debe comprobarse antes de preparar el documento.
Qué exige el artículo 688 del Código Civil
- Ser mayor de edad.
- Escribir íntegramente el testamento de tu puño y letra.
- Indicar el año, el mes y el día del otorgamiento.
- Firmarlo.
- Salvar bajo tu firma las palabras tachadas, enmendadas o escritas entre líneas.
Un texto preparado con ordenador y firmado a mano no cumple el requisito de escritura íntegramente manuscrita de esta modalidad. Tampoco lo sustituye un audio, un vídeo o un mensaje enviado a la familia.
Además de la forma, importa lo que dispones
El documento debe expresar una verdadera voluntad testamentaria y permitir identificar a sus destinatarios. Antes de repartir bienes concretos, revisa las legítimas, las deudas y qué ocurriría si alguna persona designada fallece antes que tú o renuncia. Escribir «todo para mi pareja» puede dejar sin resolver derechos de otras personas o generar una discusión sobre el alcance de la disposición.
Las correcciones se regulan en el propio artículo 688. Si hay muchos cambios, preparar un documento limpio reduce dudas sobre qué palabras forman parte de tu voluntad. La validez de un caso concreto exige examinar el original.
Dónde se guarda
Debes organizar una custodia que permita encontrar el original después del fallecimiento y protegerlo frente a pérdidas o alteraciones. Una persona de confianza puede conocer dónde está. Si quieres estudiar un depósito notarial, consulta sus condiciones con la notaría.
El Registro General de Actos de Última Voluntad no es un archivo al que envías el manuscrito para que guarde tu testamento. El certificado de últimas voluntades informa sobre los actos que constan inscritos; no contiene el reparto de tu herencia.
Qué hay que hacer cuando fallece el testador
El artículo 689 exige presentar el testamento ante notario dentro de los cinco años siguientes al fallecimiento para su protocolización. No conviene confundir ese plazo de presentación con una garantía de que todo el expediente pueda demorarse cinco años sin consecuencias.
Quien tenga el documento debe presentarlo dentro de los diez días siguientes a aquel en que conozca el fallecimiento, según el artículo 690. Incumplir esa obligación puede generar responsabilidad por los daños causados. También puede presentarlo quien tenga interés en el testamento.
La actuación notarial sirve para comprobar su autenticidad y tramitar, si procede, su incorporación al protocolo. Un documento manuscrito encontrado en casa no permite por sí solo repartir saldos o inscribir inmuebles. Si existe oposición, falsedad alegada o un conflicto sobre su validez, habrá que estudiar las vías de defensa correspondientes.
¿Compensa frente a un testamento notarial abierto?
Evita una intervención notarial al redactarlo, pero traslada a la familia la necesidad de localizar el original y tramitar su autenticación y protocolización. El testamento abierto permite revisar la redacción con el notario y conservar la matriz en el protocolo. La elección debe tener en cuenta el resultado que necesitas, no solo el coste inicial.
Antes de escribirlo, consulta la guía para hacer testamento. Si ya ha fallecido tu familiar, empieza por los trámites de la herencia.
Fuente: Código Civil, artículos 688, 689 y 690.
Contenido revisado el 24 de septiembre de 2026. Ángel Seisdedos Gavira, abogado, ICA Sevilla 15.891.

Escrito por
Ángel Seisdedos
Abogado especialista en herencias · Colegiado 15891 ICAS Sevilla · Contador-partidor
Dedicado en exclusiva a tramitar herencias en toda España. Habilitado como contador-partidor. He acompañado a cientos de familias con especial enfoque en la fiscalidad autonómica y la resolución de conflictos.

