Tu patrimonio necesita un orden que tu familia pueda entender
Una vivienda, una cuenta, un negocio, un préstamo a un hijo, un seguro que contrataste hace años. Cada decisión tuvo su motivo. El problema aparece cuando nadie sabe cómo encajan todas.
Organizar el patrimonio consiste en saber qué tienes, a quién pertenece, qué obligaciones soporta y quién podrá actuar cuando haga falta. Con esa información puedes decidir qué conservar, qué transmitir y qué necesitas revisar.
Empieza por un inventario útil
Anota inmuebles, cuentas, inversiones, participaciones, derechos de cobro, deudas y garantías. Añade la titularidad, el documento que la acredita y dónde se encuentra. Separa los bienes propios de los compartidos y los bienes personales de los de una sociedad.
Una cifra total ayuda poco si no sabes qué dinero está disponible, qué inmueble tiene hipoteca o qué préstamo has garantizado personalmente. El inventario debe permitir localizar documentos y detectar decisiones pendientes.
Puedes empezar con el diagnóstico patrimonial de Leggado. Utiliza el resultado como una lista de asuntos que ordenar y comprobar.
Prevé quién podrá actuar si necesitas apoyo
Pagar gastos, atender un alquiler o gestionar una empresa puede requerir facultades concretas. En Derecho común, el artículo 256 del Código Civil permite incluir una cláusula para que un poder subsista si en el futuro necesitas apoyo en el ejercicio de tu capacidad. Los poderes preventivos regulados en esos preceptos deben otorgarse en escritura pública, conforme al artículo 260 del Código Civil.
La elección de la persona, las facultades, las condiciones de actuación y los controles necesitan atención. Prepara tus prioridades con la herramienta de poder preventivo y amplía la información en la guía sobre poderes preventivos.
Ordena los bienes que compartes
Compartir una vivienda exige decidir cómo se usa, quién paga los gastos, cómo se gestiona y qué ocurre cuando alguien quiere salir. El artículo 400 del Código Civil reconoce la posibilidad de pedir la división de la cosa común y regula el pacto temporal de indivisión. La solución concreta depende del bien, los títulos y las circunstancias.
Si el problema está en una vivienda compartida, utiliza el recorrido sobre extinción de condominio. Después reúne las escrituras, las cargas, las cuotas y una propuesta de salida que se pueda valorar.
Pon nombre al dinero que das o prestas
Cuando ayudas económicamente a un familiar, deja claro si esperas su devolución y en qué condiciones. Documentar bien la operación permite comprobar su naturaleza, sus consecuencias fiscales y su relación con la futura herencia.
La herramienta sobre préstamo o donación sirve para preparar esas preguntas. Si estás valorando transmitir un inmueble o un negocio, utiliza la comparación entre donar, vender y heredar. La decisión exige valorar todos los impuestos afectados, el control que quieres conservar y las necesidades económicas de cada persona.
Estudia la estructura de tus inversiones y tu empresa
Tener varios inmuebles no convierte automáticamente a una sociedad en la mejor opción. Antes de cambiar la estructura hay que revisar actividad, gastos, financiación, uso de los bienes, fiscalidad de la aportación y coste de mantenerla.
La herramienta sobre sociedad patrimonial ayuda a decidir qué estudiar. Si existe un negocio familiar, revisa también su continuidad.
Conecta el patrimonio con tu herencia
Cuando el inventario esté claro, comprueba si el testamento, las donaciones, los beneficiarios de los seguros y las necesidades de tu familia encajan con él. La guía de planificación hereditaria reúne ese recorrido. Los libros de Ángel Seisdedos te permiten trabajarlo a tu ritmo.
El derecho civil aplicable necesita identificarse. El artículo 14 del Código Civil toma como referencia la vecindad civil para la sujeción al Derecho común o especial o foral. En asuntos internacionales también habrá que estudiar sus reglas específicas. La residencia fiscal y la localización de los bienes plantean cuestiones distintas que se analizan por separado.
Haz una primera revisión en una tarde
Reúne los documentos que ya tienes. Marca lo que falta. Elige tres asuntos que no deberían seguir pendientes y pon una fecha para resolverlos. Cuéntanos qué quieres ordenar y prepararemos contigo el siguiente paso.
Fuentes: Código Civil, artículo 14, artículo 256, artículo 260 y artículo 400.
