Tu patrimonio puede estar repartido entre cuentas, inmuebles, participaciones e inversiones. Pon orden para que pueda entenderse cuando haga falta.
Empieza por un inventario
Identifica cada activo, su titular, la entidad o documento de referencia y las deudas vinculadas. Anota la fecha y procedencia de las cifras. Puedes utilizar la plantilla de categorización de bienes (Excel).
Revisa qué decisiones necesitan atención
Empezar el diagnóstico patrimonial. Comprueba cómo encajan tus bienes con el testamento, los seguros y las necesidades de tu familia.
Si estás valorando una sociedad, utiliza la herramienta sobre sociedad patrimonial para preparar las cuestiones que debes estudiar. Una estructura debe analizarse con sus costes, finalidad y circunstancias.
Guarda cada dato en su sitio
El inventario permite localizar los activos. Las contraseñas, claves privadas y códigos de recuperación necesitan custodia separada.
Continúa en la guía de planificación hereditaria. Cuéntanos tu caso.
